Existen muchos tipos de sacapuntas: de mano, sencillos, dobles, de escritorio con manivela, eléctricos, para minas. ¿Cuáles son los mejores sacapuntas? Todos tienen sus pros y sus contras.
Los afilalápices de mano son muy útiles para afilar el lápiz rápidamente cuando estamos escribiendo o dibujando. Los sacapuntas de manivela con cuchillas de fresa helicoidal afilan mejor y más rápido pero son voluminosos y pesados, no obstante, son muy útiles para afilar semanalmente toda nuestra colección de lápices de colores (por ejemplo).
Clasificación de los sacapuntas
La mayoría de sacapuntas los podemos clasificar en alguno de los siguientes tipos de afilalápices: sacapuntas de mano, afilalápices de escritorio, sacapuntas con depósito, sacapuntas eléctricos y afilaminas.
Sacapuntas de mano de hoja sencilla
Es el típico sacapuntas escolar. Consta de una sencilla caja con un orificio tallado en forma de cuña dentro del cual se gira el lápiz. Por el exterior se encuentra atornillada la cuchilla.
Con el movimiento de rotación la hoja va levantando las virutas y afilando la punta. Funciona como un cepillo de madera.
El sacapuntas Staedtler 510 BK2 es muy barato y muy efectivo. Afila los lápices con un ángulo de 23 grados: la inclinación más habitual en los modelos de mano. Nos deja una punta muy afilada con la que podemos trazar líneas limpias y precisas. Es ideal para uso escolar. Sirve para afilar lápices de hasta 8.2 mm de diámetro.
De mejor calidad es el sacapuntas Staedtler BKD. Nos sirve para afilar lápices hexagonales, circulares y triangulares incluyendo los modelos jumbo. Su cuerpo es de aluminio. Es un sacapuntas que no se nos va a romper si se nos cae al suelo o lo pisamos. La cuchilla también es de acero inoxidable, como en el de plaśtico y su ángulo de afilado es el mismo: 23 grados. Sirve para lápices de hasta 10.2 mm de diámetro.
Incluimos también aquí el típico cúter que utilizan los artistas para descarnar la madera de sus lápices de colores. Esta técnica permite exponer una mayor longitud de mina lo que resulta muy útil para colorear grandes áreas de color. Todo artista, antes o después, termina afilando alguno de sus lápices con cúter o navaja.
Recomendamos comprar un cúter de cuchillas trapezoidales. El motivo es que estas hojas son algo más gruesas y mucho menos peligrosas ya que no son tronzables. Es algo más caro pero es mucho más seguro y también nos servirá para cortar materiales gruesos con gran facilidad (por ejemplo, cartón pluma).
Hay artistas "obsesionados" con este hecho que ni siquiera utilizan sacapuntas. Prefieren descarnar sus lápices utilizando una cuchilla o cuttér. Se hace especialmente con los lápices de grafito (pues el grafito es más duro que las minas de colores). Un ejemplo:
Sacapuntas de escritorio
Los afilalápices de sobremesa, son mucho más voluminosos. No todos utilizan cuchilla recta, los mejores sacapuntas de mesa funcionan con fresas helicoidales.
A diferencia del sacapuntas de mano, en este afilalápices no giramos nosotros el lápiz. Lo que hacemos es girar una manivela que hacer rotar la fresa de corte alrededor del lápiz.
Sacapuntas con depósito
Es una variación del sacapuntas de mano. Tan sólo es un sacapuntas de cuchilla única montado sobre una pequeña caja de plástico o de metal para contener las virutas. Los sacapuntas de manivela obviamente también tienen depósito.
Sacapuntas eléctricos
Con un pequeño motor eléctrico que hace girar la cuchilla. Que corten relativamente bien o que no sirvan para nada depende del precio que se pague por ellos.
Afilaminas
El afilaminas nos permite afilar las minas de grafito que se utilizan en los portaminas de mina gruesa o en los compases.
Hacerse con un buen juego de puntas para el compás es imprescindible si queremos hacer circunferencias perfectas en dibujo técnico. Al irse desgastando la mina aumenta el trazo. Lo ideal es tener unas cuantas de repuesto e irlas sustituyendo. Después afilaremos todas juntas.
¿Qué sacapuntas comprar?
En los catálogos de productos de los fabricantes encontramos muchos tipos de sacapuntas. Además, a la hora de comprar el sacapuntas podemos elegir entre infinidad de materiales: plástico, aluminio, acero, etc. Incluso existen sacapuntas para niños con cuchilla de plástico. Pero, ¿cuáles afilan mejor los lápices?
Cualquier sacapuntas de cierta calidad afila bien un lápiz. Ahora bien, los mejores sacapuntas de escritorio —los helicoidales— son muy superiores a los de mano por otro motivo: la posibilidad de afilar lápices con diferente grado de inclinación. ¿Qué tiene esto de útil?
Para uso escolar o para afilar lápices en la oficina, probablemente, nada. Pero para el dibujo artístico los artistas prefieren puntas largas, con un angulo de inclinación pequeño. Un lápiz con punta larga no sólo es más preciso. También expone una mayor superficie de mina. Esto resulta ideal para colorear o sombrear áreas grandes.
Los mejores sacapuntas para afilar lápices de colores
Para afilar lápices de colores lo mejor es utilizar un sacapuntas que ofrezca la posibilidad de variar la inclinación del afilado. No todos los sacapuntas de escritorio son capaces de hacer esto. Algunas marcas que fabrican estos tipos de sacapuntas son Faber-Castell, Staedtler y El Casco.
Sacapuntas de excelente calidad, aunque con un precio bastante alto, son los de la marca El Casco. Si el presupuesto nos alcanza para comprar uno de estos sacapuntas podemos tener la tranquilidad de que te nos va a durar toda la vida. Además, se fabrican piezas de repuesto para hacer el mantenimiento del mismo. Eso si, no son baratos.
Algunos de los sacapuntas de manivela de El Casco te ofrecen hasta cuatro ajustes de inclinación.
Otros sacapuntas de gran calidad son los del fabricante suizo Caran d'Ache (fabricados en Suiza). La pena es que no todos incluyen la posibilidad de ajustar el grado de afilado. Por último también existen algunos sacapuntas eléctricos que permiten variar la inclinación.